Escribo estas líneas porque tengo 15 minutos y Pedro se va a echar unas risas, espero. El caso es que Belacilla me suele llevar los martes y jueves del acondicionamiento físico a casa a eso de las 22.00 hs (por cierto, gracias Peter).
Pues bien, ayer volvíamos tranquilamente metiéndonos con el Niño de Cristal por sus reiteradas ausencias al gimnasio por la calle del Espolón que tiene soportales (creo q es Muro de Cervantes...). En fin, a la altura del Juzgado Colin McPedro se sitúa con su Seat Córdoba en la calle Bretón de los Herreros detrás de una furgonetilla que iba por el centro de la calle y a la par de otro turismo, para más señas conducido por una tía que según "El diablo sobre ruedas" estaba buena (sinceramente, yo no me fije porque iba demasiado ocupado contando las bolas del Rosario...). Total, que como sabéis esa calle, aunque de doble carril, siempre tiene gente en doble fila (y siempre en el lado derecho, que era el que llevábamos nosotros), lo que te acaba obligando a ir en fila india, cuando nosotros íbamos en fila de a dos detrás de la furgoneta...Evidentemente alguien debía ceder, la cuestión era quién y cuándo...Conductores que se miran fríamente mientras sus coches rugen pegados (cada uno por su lado) a escasos centímetros de la furgona que les precede, firmemente dispuestos a no ceder un palmo en sus posiciones...
Y en esto que aparece el primer coche en doble fila; Edu piensa que se acabó el duelo, hemos perdido, pero no conoce al "Lobo del Asfalto" quien, en un alarde de pericia, ¡¡hace que su coche adelgace unos 30 ó 40 cms. de ancho y consigue que quepan tres coches a la vez en la calzada!! Sin embargo, nada cambia, se toma la curva y se acerca el final de la calle, en el cual había otro coche en doble fila y además llevábamos la parte sucia de la curva a izquierda...¿quién dijo miedo (aparte de mi, claro)? Iceman, sin ocultar ya su voluntad de empotrarse contra lo que hiciese falta si era necesario, apretó posiciones (y yo el culo) y pegado a la flagoneta y a la Eriza que mantenía sus puestos, consiguió de nuevo que el Córdoba pasase a la zona peatonal por donde yo no entro de lado (a esas alturas no me preguntéis si puso el coche a dos ruedas o cómo lo hizo porque yo estaba demasiado ocupado gritanto ¡¡¡VAMOS A MORIR TOOOODOS!!!
Ya en la zona peatonal Iceman se limitó a apuntillar; "joder con la tía esa, que huevos..." Y enfilamos la salida a la rotonda de la fuente Murrieta (bajando mis pulsaciones a 180), donde a la derecha había un grupo de jóvenes y jóvenas que se iban de fiesta y por la izquierda venía un hombre con su perro que iba a cruzar justo por donde salen los coches al asfalto...
Pedro que, fijándose en el grupo (supongo), no se percata de que el peatón perruno debe ser el hermano de la Eriza y casi se ha metido en nuestra trayectoria alocadamente...Pero el sentido arácnido de Iceman le avisa justo a tiempo y frena, comenzando el inconsciente del peatón a hacer gestos y lanzarnos improperios y claro, ¡para que quieres más! Peter que le toca el claxon, yo que no sé dónde esconderme, el otro que sigue haciendo gestos, yo ya que me crezco y le hago un gesto de que calle la boca y camine y Pedro que se viene arriba y abajo la ventanilla, para decir (cágate lorito): ¡A que le prendo fuego al perro, imbécil! Yo empecé a descojonarme, al otro no le debió hacer gracia pero se la envainó...y a escasos 400 mts. Peter me dejó en casa, sano y salvo...
Cuando entré por el portal hice como el Papa...
Gracias Peter por estos momentos que le hacen a uno sentirse vivo, más que nada por el miedo a morir...jajajaja
PD. TÍOS, meter en google ALLISON STOKKE...me lo agradecereis